viernes, 6 de noviembre de 2015

El Decamerón y la obra literaria de Giovanni Boccaccio


El Decamerón es un libro constituido por cien cuentos, algunos de ellos novelas cortas, terminado por Giovanni Boccaccio en 1351, alrededor de tres temas: el amor, la inteligencia humana y la fortuna. El autor italiano emplea una técnica heredada de la tradición oriental: parte de una historia y de un narrador principal (como Sheherezade en Las Mil y una noches) que, a lo largo de varias jornadas, va engarzando las cien historias que componen el texto. 

Para engarzar todas las historias, Boccaccio estableció un marco de referencia narrativo: la obra se inicia con una descripción de la peste bubónica, la epidemia que golpeó Florencia en 1348, argumento que da ocasión a que un grupo de siete jóvenes mujeres y tres hombres, que huyen de la plaga, se refugien en una villa en las afueras de Florencia. Para pasar el tiempo, cuentan historias.  Las primeras copias se leían, se intercambiaban e incluso se robaban. Éstas estaban en manos de mercaderes y fueron el pasatiempo para los lectores más comunes e ingenuos de la época.


El Decamerón rompió con la tradición literaria y, por primera vez en la Edad Media, Bocaccio presentó al hombre como artífice de su destino, más que como un ser a merced de la gracia divina. Con esta obra, además, Boccaccio desarrolla el tradicional cuento medieval añadiéndole una dote psicológica de la que carecía, presentando al ser humano como lo que es: una persona con virtudes y defectos, con sus penas y glorias.


Boccaccio pretende dotar a su obra de una cohesión interna de la que carecían las obras narrativas de su tiempo: se trata de un paso más hacia la creación de la novela moderna. Lo que hoy entendemos por novela es un texto de gran extensión con una estructura bien definida, coherente, con sentido unitario, que desarrolla por lo general un argumento de principio a fin. Este género, sin embargo, no aparecerá en la literatura europea hasta el surgimiento del Lazarillo y el Quijote, mucho tiempo después. El Decamerón no desarrolla un argumento unitario y carece de la cohesión de una novela, pero Boccaccio, consciente de las carencias de la narrativa de su tiempo, hace un esfuerzo por ir más allá de la mera recopilación de cuentos e historias: las cien narraciones que componen la obra cuentan con un hilo conductor, con unas características comunes y con unos personajes y un ambiente que sí le dan cierta unidad.  


Los temas son casi siempre eróticos, a tono con la mentalidad burguesa que empezaba a fraguarse en Florencia. Cada día también incluye una breve introducción y una conclusión, que describen otras actividades diarias del grupo, además del relato de las historias. Estos interludios del cuento incluyen con frencuencia las transcripciones de canciones populares italianas en verso. 


Los personajes de Boccaccio son seres comunes, defectuosos y desprovistos de cualquier valor noble, caballeresco o cortés, propio de una sociedad feudal; por el contrario, destacan los ladrones, embusteros y adúlteros, y se enaltece su astucia, que les permite salir airosos de las situaciones descritas, a diferencia de la antigua concepción medieval, donde el protagonista o héroe de la historia poseía facultades inherentes a su ser, como la belleza o la fuerza, y asociadas siempre a la nobleza y la divinidad. Finalmente, el fuerte sentido anticlerical de las historias de Boccaccio le aleja de la concepción teocéntrica medieval.


El Decamerón se escribió cuando la Edad Media llegaba a su fin. Así, mientras la peste arrasaba provocando estragos alrededor, en este jardín florece todo un mundo de historias vitales y de sobrecargada sensualidad.


Todas las historias eróticas de Boccaccio se corresponden con la imagen medieval de la mujer, proclive a caer en las tentaciones de la carne. Se le considera como a una hija de la seductora Eva, muy difícil de saciar. Se repite la idea de que si el marido no satisface a la mujer, ésta se procurará el placer por otros caminos.


Dentro de la producción de Giovanni Boccaccio encontramos:


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La caccia di Diana (La caza de Diana): La Caza de Diana es un poema en tríos de Giovanni Boccaccio. El poema se divide en dieciocho canciones integrado por cincuenta y ocho versos, excepto el tercero que se compone de sesenta años y es el resultado de la mezcla de diferentes tipos de literatura latina medieval y literatura vernácula del periodo.

-  El Filocolo (1336): Filocolo significa 'fatiga de amor'. Es su primera obra exceptuando las Rimas y es una muestra temprana de novela de aventuras o bizantina, formada por cinco libros, en la que el autor ensaya casi todos los modelos narrativos.

-  El Filostrato (1338): Significa 'vencido por amor', es un poema caballeresco de doce cantos en octavas, escrito en verso narrativo, donde en clave literaria y con un argumento mitológico el autor nuevamente se refiere  a sus amores con Fiammetta.


- Corbaccio (El Corbacho): relato cuya trama, tenue y artificiosa, no es más que un pretexto para un debate moral y satírico. Tanto por su tono como por su finalidad, la obra se inscribe en la tradición de la literatura misógina.

  

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