domingo, 7 de febrero de 2016

Comentario de texto III - Werther


Ésta es la última vez que abro los ojos; la última, ¡ay de mí! Ya no volverán a ver la luz del sol, que hoy se oculta detrás de una niebla densa y sombría. ¡Sí, viste de luto, naturaleza! Tu hijo, tu amigo, tu amante se acerca a su fin. ¡Ah, Carlota!, es una cosa que no se parece a nada y que sólo puede compararse con las percepciones confusas de un sueño, el decirse: “¡Esta mañana es la última!” Carlota, apenas puedo darme cuenta del sentido de esta palabra: “¡La última!” Yo, que ahora tengo la plenitud de mis fuerzas, mañana estaré sobre la tierra rígido y sin vida. ¡Morir! ¿Qué significa esto? Ya lo ves: los hombres soñamos siempre que hablamos de la muerte. He visto morir a mucha gente; pero somos tan pobres de inteligencia, que a pesar de cuanto vemos, nunca sabemos nada del principio ni del fin de la vida. En este momento todavía soy mío..., todavía soy tuyo, sí, tuyo, querida Carlota; y dentro de poco..., ¡separados.... desunidos, quizá para siempre! ¡No, Carlota, no! ¿Cómo puedo dejar de ser? Existimos, sí. ¡Dejar de ser! ¿Qué significa esto? Es una frase más, un ruido vano que mi corazón no comprende. ¡Muerto, Carlota! ¡Cubierto por la tierra fría en un rincón estrecho y sombrío! Tuve en mi adolescencia una amiga que carecía de apoyo y de consuelo. Murió y la acompañé hasta la fosa, donde estuve cuando bajaron el ataúd; oí el crujir de las cuerdas cuando las soltaron y cuando las recogieron. Luego arrojaron la primera palada de tierra, y la fúnebre caja produjo un ruido sordo, después más sordo, y después más sordo todavía, hasta que quedó completamente cubierta de tierra. Caí al lado de la fosa, delirante, oprimido, y con las entrañas hechas pedazos. Pues bien: yo no sé nada de lo que hay más allá del sepulcro. ¡Muerte! ¡Sepulcro! No comprendo estas palabras.


¡Oh! ¡Perdóname, perdóname! Ayer... aquél debió ser el último momento de mi vida. ¡Oh ángel! Fue la primera vez, si, la primera vez que una alegría pura y sin límites llenó todo mi ser.


Me ama, me ama... Aún quema mis labios el fuego sagrado que brotaba de los suyos; todavía inundan mi corazón estas delicias abrasadoras. ¡Perdóname, perdóname! Sabía que me amabas; lo sabía desde tus primeras miradas, aquellas miradas llenas de tu alma; lo sabía desde la primera vez que estrechaste mi mano. Y, sin embargo, cuando me separaba de ti o veía a Alberto a tu lado, me asaltaban por doquiera rencorosas dudas.



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En este último comentario que vamos a realizar, Werther, el protagonista de la obra, le escribe otra carta a su amigo Guillermo diciendole que quiere poner fin a su vida. Le explica que quiere suicidarse porque tras visitar a Carlota y demostrar el amor que había entre ambos, él prefiere suicidarse, esta vez de verdad. Werther también pide perdón a Carlota en esa carta porque él siempre ha pensado que ella también estaba enamorada de él y sólo porque estaba con Alberto no han podido disfrutar del amor juntos, entonces se siente culpable de que el amo no haya florecido antes.

El tema principal de este texto vuelve a ser el suicidio, Werther se deja llevar por todo el sufrimiento y la soledad que le rodea y decide poner fin a su vida. El detalle final para que el protagonista decida poner fin a su vida es que Carlota no le ha correspondido. Además, Werther lo sufre todo al límite y eso es consecuencia de que Goethe quiso plasmar en su obra una cosa que estaba en aquella época de moda y es que los sentimientos estuvieran por delante de la razón.

Werther, como otros escritores románticos, la única solución que veían al rechazo por amor era poner fin a su vida. Para ellos el no corresponder en el amor era igual al fracaso absoluto y al suicidio.

Hablando de otros temas reflejados en el texto, dejando atrás el suicidio, no es otro que el amor. El amor que vemos en esta obra es más que un amor normal, es un amor imposible que Werther tiene hacía Carlota y que lo sufre en demasía.



Este fragmento lo localizamos en la tercera parte de la obra, en el Editor al Lector, se muestra el fin de la obra de Goethe. Este fragmento es una carta para Carlota en forma de despedida en la que Werther informa de su cercano suicidio. Basándonos en lo dicho anteriormente, el narrador de esta obra es Werther, el mismo que explica todos sus sentimientos.


En cuanto a las características formales podemos decir que es una novela epistolar, una serie de cartas escritas por el protagonista Werther con destino a Guillermo en las cuales le explica su delicada situación.

En cuanto a los personajes, Werther, el protagonista, es un hombre que se encuentra en una situación crítica, que está muy desanimado al no poder estar con su querida Carlota  y que en poco tiempo se suicidará. También aparecen Carlota y Guillermo, personajes secundarios, pero también con relevancia en esta obra ya que los dos junto con Werther forman un trío del que hay mucho que hablar en esta obra.

El tiempo de esta obra es completamente lineal, aunque el tiempo que pasa entre el envía de cada una de las cartas no es el mismo, la historia comienza el 4 de mayo de 1771 y finaliza el 26 de diciembre de 1772. No existen saltos en el tiempo.

Para terminar vamos hablar de los continuos recursos que utiliza Goethe en su obra para trastocar ciertos aspectos y haciéndola perteneciente del estilo Sturm und Drang como son las continuas exclamaciones: "¡Ay de mí!, "¡Si viste de luto, naturaleza!", las frecuentes preguntas retóricas como "¡Morir! ¿Qué significa eso?", reticencias tales "Ayer... aquel debió ser el último momento de mi vida", interjecciones como "¡Ah, Carlota!", apóstrofe en "¡Sí, viste de luto, naturaleza!", anáfora cuando dice "Tu hijo, tu amigo, tu amante...", antítesis "En este momento todavía soy mío..., todavía soy tuyo, sí, tuyo", reduplicación cuando se dice "¡Perdóname, perdóname!" o epífora "Produjo un ruido sordo, después más sordo y después más sordo todavía"






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