lunes, 7 de marzo de 2016

El Jugador y la obra literaria de Dostoievski


El Jugador fue escrita por el autor moscovita en el 1866 y publicada en el 1867. Es una de las obras más importantes de Fyodor Dostoievski en la que representa el problema que tuvo él con la adicción a los juegos de azar, con la ruleta principalmente, en una etapa de su vida y la dependencia psicológica que tienen las apuestas, sobre todo en la sociedad rusa. Además nos enseña la incapacidad de las personas de vigilar sus impulsos.

Alexei es el protagonista de la obra, él es el preceptor de la familia general. Es un hombre que no tiene mucho dinero pero eso no le exime de que sea una persona muy noble y honrada aunque no sabe controlar sus emociones. El jóven ruso está enamorado de su hermanastra Polina, pero no se arriesga a declararle lo que siente en su interior.

Uno de los primeros enfrentamientos en la obra es la pérdida de las riquezas de la tía del General en el casino. Ante tal suceso, el General cae en una abismal angustia al observar que ha perdido todas las riquezas de las que era heredero. Otro importante caso ocurre cuando Alexei gana mucho dinero en la ruleta pero el ser adicto al juego e pasó factura ya que le hizo perder todo el dinero como a su tía.

El escritor ruso Dostoievski en esta obra plasma de una manera muy profunda las intimidades fundamentales del carácter ruso, pero además, tiene algo de carácter autobiográfico ya que se nos narra un trozo de la vida del autor moscovita. Hay un aspecto común que me llama mucho la atención, y es que, los tres personajes principales del libro, Alexei, su tía y el General, creen que la suerte siempre estará de su lado salvándole de las diferentes adversidades que les vengan sin ellos hacer realmente nada y están equivocados ya que, al final se meten en un camino de mala suerte del que les es imposible salir.

Fyodor Dostoievski no es un escritor al uso como todos, si no que es considerado uno de los más importantes del Realismo por el simple hecho de que en sus obras se ve una gran intranquilidad por el enigma religioso y existencial, y además, se exponen dudas morales. Otro aspecto del escritor ruso es su forma de tratar a los personajes. Él no los juzga moralmente si no que les comprende ya que piensa que representan varios aspectos de su persona.

La obra, en su mayoría, se narra en una ciudad inventada alemana por la que van personajes con la intención de ganar mucho dinero en el casino. El lenguaje de la obra se caracteriza por su mesura y cordura. Las descripciones de los sitios son muy sobrias y llama mucho la atención la abundancia de expresiones en el idioma galo, lo que nos hace indicar el gran poder que tuvo este idioma entre las clases altas europeas durante el siglo XIX.

Sus obras se pueden dividir en tres etapas bien marcadas por el paso de su vida.

Una primera etapa que ocuparía el espacio desde sus comienzos literarios hasta su deportación en 1849. Se inició con una novela epistolar, es decir, una novela construida con una sucesión de cartas llamada Pobres gentes en 1846. Además también escribió novelas más cortas como Noches blancas.

Tras estar un tiempo ausente, comienza una segunda etapa con su vuelta a Siberia en 1859. En este tiempo opina que la religión es el único poder para superar las decepciones. De este periodo destacan obras tales como Memorias de la casa de los muertos, escrita en 1860 y en la que nos cuenta lo que ha sufrido en la cárcel de Siberia. También encontramos en esta etapa Humillados y ofendidos, de 1861, y Memorias del subsuelo,de 1864.

La tercera etapa es la declarada la más importante de las tres ya que escribe sus novelas más importantes como es Crimen y castigo, considerada por muchos su obra maestra, El jugador, El idiota o Los endemoniados.

Además de sus novelas, que fue por las que se hizo conocido al mundo, el moscovita también realizó artículos y ensayos.






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