jueves, 28 de abril de 2016

Pícaros y caballeros - Tarea 3


A continuación voy a realizar una pequeña reflexión sobre dos capítulos de dos de las obras más importantes de la literatura española, El Quijote y El Lazarillo de Tormes.



Primero voy a hablar sobre el Tratado III de El Lazarillo de Tormes. En este capítulo el jóven Lázaro acaba de llegar Toledo y está en busca de un nuevo amo para poder tener un acomodo y alimento. Con el tiempo se encontró con un escudero que parecía tener mucho dinero por sus pintas pero que después sería lo contrario porque no todas las personas son como dicen su fachada. Poco a poco, y con el paso de la historia, el Lazarillo se va dando cuenta de que no está sirviendo a un señor con mucho dinero sino que está sirviendo a un hombre que está hundido y con muchas deudas en su haber. El escudero cada mañana se preocupaba mucho por estar con una imagen que reflejara lo que él no era, pero sí lo que era para la gente. El Lazarillo, para subsistir se vio obligado a volver a mendigar por algo de dinero y comida tanto para él como para su amo. El joven se enteró de tal mentira al cabo del tiempo tras estar hablando con las vecinas y él comentarle que su amo tenía tierras en su poder, las vecinas se burlaron de él y le dijeron que no era un hombre con grandes riquezas como él pensaba. Además, el Lazarillo se vio abandonado por su amo tras venir un alguacil y un escribano a pedir sus deudas y el amo se fugó no volviendo a aparecer. 



Cuadro de Bartolomé Esteban Murillo.
                                                 

Bajo mi punto de opinión, el amo vive en una vida de mentira como vive mucha gente, creyéndose o, más bien, aparentando, una cosa que no son. El amo no afronta la realidad que vive y quiere seguir viviendo como lo hacía antes cuando tenía dinero, y es que, hay que saber enfrentarse a todo tipo de situaciones con honra y orgullo. Creo que el autor quería que viésemos como las personas tienen diferentes caras, y sobre todo, como las apariencias engañan. Por otra parte, el Lazarillo nos muestra su humildad mendigando para conseguir comida para ambos cuando él amo debería de darle dinero para comprarla.


Aquí vemos otro cuadro de Murillo



El otro capítulo trabajado es el la liberación de los galeotes perteneciente al libro de El Quijote.  Este capítulo está relacionado un poco con el explicado anterior en cuanto a los temas ya que se habla de lealtad y el honor, temas muy utilizados en aquella época.

Don Quijote, principal protagonista de la historia, es un hombre que de tanto leer libros de caballería acaba creyendose que él era un caballero como los que él leía y siempre iba acompañado de su fiel escudero Sancho Panza. 

Don Quijote y su escudero fueron principales asistentes de como fueron llevados varios galeotes, que eran personas condenadas a remar en las galeras, ante la justicia por haber cometido graves acciones. En cambio, Don Quijote, con muchos "pajaritos" en la cabeza, se atrevió a enfrentarse con la justicia ya que bajo su punto de vista el futuro de esos galeotes no iba a ser el mejor ni el que merecían. El caballero, fiel a sus principios, consiguió que los galeotes fueran exculpados y no tuvieran que ser juzgados enfrentándose a los guardianes. Éstos últimos junto con Don Quijote se enzarzaron en una fuerte discusión que llegó hasta el lanzamiento de objetos en la que los galeotes lograron escapar.







Don Quijote refleja en este capítulo una gran característica suya como era la justicia. Él busca por todos los medios que se haga justicia hasta conseguir su objetivo sin importar lo que sufra en su camino. Otras de sus características son la honra y el orgullo.




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