lunes, 2 de mayo de 2016

Reflexión sobre la figura de los pícaros y los quijotes en la actualidad.


Seguimos trabajando con el proyecto de Lengua y ya vamos llegando a su final. En el siguiente comentario crítico trataré  y compararé con tiempos pasados un tema muy polémico en nuestro país como es la picaresca. ¿Existen pícaros en la actualidad?



Son tantos los nombres que día tras día salen a la luz a través de los medios de comunicación que aburre enumerarlos. España es un país de pícaros dicen algunos, demasiado pícaros diría yo. ¿Os acordáis de aquella, bajo mi punto de opinión, prepotente frase que salía a relucir en periódicos o RRSS día tras día cuando a España, en el mundo del deporte no había quién le tosiera? Sí, esa que decía algo así como "Soy español, ¿a qué quieres que te gane?" Pues sí, tampoco existe ningún país que nos gane también a corrupción y a picaresca.



Jordi Puyol, uno de tantos pícaros de este país.



Hay gente que piensa que los pícaros del Siglo de Oro, como el Lazarillo de Tormes, son iguales a los de ahora, pero a continuación les voy a exponer muchas diferencias. Una cosa muy distinta es utilizar la picaresca para sobrevivir que para ser más avaricioso. Pongamos como ejemplo al Lazarillo, un joven que utilizaba la picaresca para poder comer y dormir porque sino se veía sin techo y sin alimento alguno, en cambio, los políticos de hoy en día, tienen todos los lujos posibles que se pueden tener: una casa enorme, un coche de alta gama pagado, todas sus dietas a coste del ciudadano, etc. Y con todo eso al alcance de su mano, roban, roban y vuelven a robar dinero al ciudadano, riéndose en su cara. "La avaricia rompe el saco" dice un refranero español, y estoy muy de acuerdo, muchos "politicuchos" de hoy en día, que lo que tienen que hacer es servir al ciudadano para crear un país a la altura que se merece, son demasiados egoístas y avariciosos cuando ya lo tienen todo, y mediante la picaresca, consiguen mangar dinero de los ciudadanos y, después cuando son pillados, no ir a la cárcel. 


Entiendo a aquella gente que no tiene nada y que tiene que utilizar la picaresca, porque todos alguna vez la hemos usado, pero, ¿por qué aquellos que lo tienen todo la necesitan? ¿por qué los que se las dan tanto de patriotas, como el tan criticado Bertín Osborne, después salen en los famosos Papeles de Panamá? Tantas preguntas sin respuestas, que a la vez todas tienen una. Esto es España en la actualidad, intentaremos que pronto cambie, y no haya tantos "listillos" en los altos cargos que se aprovechen.



Soy tan español, que estoy en los Papeles de Panamá...


La figura del pícaro en España, como ya hemos comentado anteriormente, la vemos, desgraciadamente, en demasía. En cambio, otra figura también tratada en el Siglo de Oro como era la de "El Quijote" parece haber desaparecido en la actualidad. "El Quijote" llevaba el ideal caballeresco la bondad y la entrega en su ADN. Lo entregaba todo por tal de ayudar a otras personas, se ponía en el lugar del otro, y lo consiguiera o no, lo dejaba todo por realizar grandes hazañas.

Hoy en día, se hecha en falta esa figura, no aparece por ningún lado esa persona que pelee por los derechos de todos, que sea especial y haga cosas fuera de lo común con tal de ayudar. En nuestro país, no existe la figura de quijote hoy en día y sería bueno para todos que la hubiera.

Todo se mueve por dinero, ahora nadie hace nada por voluntad propia sin ser beneficiado. Y os hablaré de fútbol para ejemplificar este tema, y en concreto, del Sevilla F.C, mi equipo.
Hace años había jugadores que podían empezar su carrera futbolística en la cantera sevillista y terminarla en el equipo de Nervión sin haberse movido en toda su carrera de allí. Ahora eso es impensable, casi imposible. Manolo Jiménez fue uno de esos que logró ser hasta internacional siempre desde el carril izquierdo del Sánchez-Pizjuán. Ahora, los Sergio Ramos, los Alberto Moreno, los Capel, etc. se van nada más que le ofrecen un céntimo más en otro lado sin saber si triunfarán fuera de Sevilla o se arrepentirán  y volverán como ha sido el caso de muchos. Mercenarios, sin sentimiento, sólo dinero, dinero y más dinero. Esto es un ejemplo en la actualidad de que ya no existe la figura de quijote.  Y aprovecho que ya estoy en este tema para dejar claro una cosa: No al fútbol moderno, no al fútbol negocio.





¿Del Sevilla,


del Madrid, o del que más me pague?



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